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<p align="center"><font face="Times New Roman" size="4"><b>Carta abierta
a los dirigentes europeos</b></font></p>
<p align="center"><font face="Times New Roman" size="4"><b>Están asesinando
la democracia en Bolivia</b></font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Tal y como
Europa lo aprendió cruelmente a sus expensas, la democracia necesita
ser vivida, reinventada, defendida constantemente, tanto dentro de nuestros
países democráticos como en el resto del mundo. Ninguna democracia
es una isla. Las democracias se deben asistencia mutua. Por eso hoy
llamo a nuestros dirigentes y a nuestros grandes órganos de prensa:
Sí, yo lo afirmo, la joven democracia boliviana corre un peligro mortal.</font> <br>
</p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">En 2005 un
presidente y su gobierno fueron ampliamente elegidos por más del 50%
de los electores, a pesar de que una gran parte de los pueblos indígenas,
su electorado potencial, no estaba inscrito en las listas electorales
por no poseer estatus civil.</font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Las grandes
orientaciones políticas de este gobierno han sido aprobadas masivamente
por referéndum antes de dicha elección, particularmente lo que concierne
a la nacionalización de las riquezas naturales para una mejor distribución
y la convocatoria a una Asamblea Constituyente. </font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">¿Por qué
una nueva constitución es indispensable? La respuesta es muy simple:
la antigua constitución data de 1967, una época en que, en América
latina, las poblaciones indígenas (que representan en Bolivia 62% de
la población) vivían totalmente excluidas de toda ciudadanía.</font> <br>
</p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Los trabajos
de la Asamblea Constituyente boliviana han sido, desde un inicio, constantemente
bloqueados por las maniobras y el boicoteo de las antiguas oligarquías,
que no soportan perder sus privilegios económicos y políticos. La
oposición minoritaria ha llevado el cinismo al grado de convertir su
rechazo de la sanción de las urnas en una supuesta defensa de la democracia.
Esta minoría reacciona por el boicoteo, las agresiones en la calle,
la intimidación de los asambleistas, siguiendo por la senda de las
masacres perpetradas contra civiles desarmados por el ex presidente
Sanchez Lozada en 2003, quien está inculpado por estos crímenes y
se encuentra refugiado en los Estados Unidos. </font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">A favor de
un caos cuidadosamente orquestado, renacen las amenazas separatistas
de los departamentos más ricos que rechazan el juego democrático y
no quieren «pagar por las regiones pobres». </font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Grupos de activistas
neofascistas y b andas de paramilitares subvencionadas por la gran burguesía
y ciertos intereses extranjeros, instalan un clima de miedo en las comunidades
indígenas. Recordemos en qué se han convertido Colombia y Guatemala,
recordemos sobre todo la democracia chilena, asesinada el 11 de septiembre
de 1973 después de un proceso idéntico de desestabilización.</font> <br>
</p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Podemos matar
una democracia también por la desinformación. No, Evo Morales no es
un dictador. No, no está a la cabeza de un sindicato de traficantes
de cocaína. Estas imágenes caricaturescas son difundidas entre nosotros
sin la menor objetividad, como si la intrusión de un presidente indígena
y la emergencia de un electorado indígena fueran insoportables no sólo
para las oligarquías latinoamericanas sino también para la prensa
bien pensante occidental.</font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Para desmentir
aún más toda esa mentira organizada, Evo Morales apela al diálogo,
rechaza enviar al ejército y pone su mandato en la balanza.</font> <br>
</p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Yo llamo solemnemente
a los defensores de la democracia, a nuestros dirigentes, a nuestros
intelectuales, a nuestros medios de comunicación. ¿Vamos a esperar
a que Evo Morales corra la misma suerte que Salvador Allende para llorar
sobre la tumba de la democracia boliviana? </font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">La democracia
vale para todos o no vale para nadie. Si la amamos para nosotros, debemos
defenderla en todas partes donde sea amenazada. </font> <br></p>
<p align="justify"><font face="Times New Roman" size="3">No queremos,
como algunos lo pretenden con arrogancia, ir a instalarla en otros lados
por la fuerza de las armas. En cambio, debemos protegerla entre nosotros
con toda la fuerza de nuestra convicción y debemos estar del lado de
los que la instalaron en sus casas.</font> <br> <br></p>
<p align="center"><font face="Times New Roman" size="3"><b>Danielle
MITTERRAND</b></font></p>
<p align="center"><font face="Times New Roman" size="3"><b>Presidenta
de la Fundación France Libertés</b></font></p>
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