[Noalca-l] [alai-amlatina] Perú: Se fue al monte la utopía

rmalc rmalc en laneta.apc.org
Mie Jun 17 08:42:24 CDT 2009


- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -

Nuevos paradigmas y nuevos actores políticos para los nuevos tiempos
Perú: Se fue al monte la utopía…

Norma Aguilar Alvarado

ALAI AMLATINA, 16/06/2009.-  El presidente del 
Consejo de Ministros del Perú, Yehude Simon 
Munaro, anunció el lunes 15 de junio la 
derogatoria de dos de los decretos legislativos 
del TLC con Estados Unidos, el 1064 y el 1090, 
luego de sostener una reunión con organizaciones 
de los pueblos indígenas amazónicos de la selva 
central.  Una decisión política que de no haber 
demorado más de un año hubiera evitado decenas de 
muertos.  Es como buscar una manguera cuando ya está ardiendo toda la pradera.

Porque el jueves 11 de junio la Jornada Nacional 
de Protesta convocada por las organizaciones 
peruanas significó un conjunto de masivas 
movilizaciones, paros y otras medidas de protesta 
en todas las regiones del Perú en repudio a la 
masacre de Bagua del viernes 5 de junio (en cruel 
ironía, Día Mundial del Medio Ambiente) y 
exigencia de soluciones reales al conflicto en la Amazonía.

Un conflicto que no era nuevo ni sorpresivo.  En 
agosto del año pasado la movilización amazónica 
ya había logrado la derogatoria de dos decretos 
legislativos, el 1015 y el 1073.  Entonces se 
habló de una comisión para examinar las normas 
restantes.  Pero nada.  Es más: la derogatoria en 
cuestión había sido solicitada al gobierno por la 
Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva 
Peruana (AIDESEP) en mayo del 2008.  Y el 9 de 
abril de 2009, cansados de esperar, los pueblos amazónicos retomaron su lucha.

La respuesta fue la misma intolerancia, soberbia 
y terquedad que el presidente Alan García anunció 
abiertamente con sus artículos sobre el “Síndrome 
del perro del hortelano”, en los que identificó a 
las comunidades andinas y amazónicas con el 
atraso e incluso pretendió desconocer su 
existencia.  El Congreso dilató una y otra vez el 
debate de la derogatoria, recomendada por su 
Comisión Multipartidaria encargada de revisar los 
decretos e instituciones como la Defensoría del Pueblo.

El jueves 4 de junio el Congreso volvió a 
postergar el debate y pocas horas después se 
desató la masacre de Bagua.  Muertos, heridos, 
detenidos y desaparecidos; testimonios de 
ocultamiento y desaparición de cadáveres, 
rastrillajes en las comunidades, estado de 
emergencia y toque de queda en la Amazonía, 
persecución y órdenes de captura a la dirigencia 
de AIDESEP, cierre de emisoras, suspensión de 
siete congresistas de oposición, acusaciones de 
complot internacional a la IV Cumbre de los 
Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala, 
reunida a fines de mayo en Puno… en resumen, una 
escalada fascista que nada tenía que envidiar a 
los peores momentos de la dictadura de Alberto Fujimori en los años noventa.

Escalada que motivó la respuesta inmediata de las 
organizaciones sociales, que se articularon en el 
Frente Nacional por la Vida y la Soberanía y 
convocaron primero a la Jornada Nacional de 
Protesta del 5 de junio y de inmediato al Paro 
Nacional Andino, Amazónico y Popular para los días 7, 8 y 9 de julio.

Las múltiples chispas prendidas en todas las 
regiones del país encendieron la pradera.  Pero 
el gobierno no solo sufrió el incendio en 
casa.  Desde todo el mundo, minuto a minuto, la 
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas 
recibía y sigue recibiendo a través de sus 
correos electrónicos y la línea telefónica, 
decenas de pronunciamientos de solidaridad de 
todas partes del mundo: Europa, toda América 
Latina, África, Asia.  Las cartas a Alan García y 
a organismos de la ONU, así como marchas y 
plantones ante las sedes diplomáticas peruanas, 
se multiplicaban y siguen multiplicándose.

La sola derogatoria de dos decretos legislativos 
no resuelve el problema de siglos.  Se necesitan 
medidas más permanentes.  La CAOI ha propuesto cuatro:

1- Derogatoria de todos los decretos legislativos 
emitidos para implementar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

2- Derogatoria de los once decretos legislativos 
de la criminalización de la protesta social, emitidos en julio del 2007.

3- Carácter de Ley Nacional a la Declaración 
sobre Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas.

4- Amnistía para los más de mil dirigentes 
procesados por defender sus derechos.

Nuevos actores

La lucha, entonces, no ha terminado.  La 
convocatoria al Paro Nacional se ha ratificado y 
el mundo continúa alerta a los sucesos en el Perú.
La pregunta es: ¿cómo pudo un movimiento regional 
convocar la solidaridad y el compromiso nacional 
e internacional de una magnitud pocas veces antes 
vista?  La agenda de los pueblos indígenas, su 
plataforma y sus propuestas, más allá de la 
reivindicación puntual de la derogatoria de 
normas inconstitucionales, se posicionó en la 
diversidad de movimientos sociales del Perú y el 
mundo.  Sindicatos, ONGs, partidos políticos de 
izquierda, depusieron afanes protagónicos para 
hacer un frente común por los derechos de los pueblos indígenas.

Lo que sucede es que el movimiento indígena no 
solo se ha visibilizado: está siendo, por primera 
vez, comprendido y su liderazgo aceptado.  El 
mundo está entendiendo que no se trata de grupos 
incivilizados, violentos, pasadistas, manipulados 
­estigmatización racista y excluyente- sino de 
pueblos organizados que conservan su modo de 
vida, sus autoridades, su cultura, sus principios 
y prácticas ancestrales de equidad, reciprocidad, 
complementariedad.  En suma, el Buen Vivir.  Una 
opción que no pretende volver al pasado sino 
rescatar la armonía entre los hombres, los 
pueblos y la naturaleza, frente a la amenaza de 
la hecatombe climática y la crisis de la civilización occidental.

Lo que ocurre es que el mundo está comprendiendo 
que no estamos ante una crisis económica o 
financiera más.  Todos los paradigmas del 
capitalismo: libre mercado, estado uninacional, 
etcétera, se están derrumbando.  Incluso los 
sectores más reacios de la izquierda, que no 
admitían más paradigmas que los de la lucha de 
clases y la vanguardia del movimiento obrero, 
empiezan a aceptar que los nuevos tiempos exigen 
nuevos liderazgos políticos.  Y ya hablan también 
de Buen Vivir y Estado Plurinacional.

No se trata de excluir o negar a los demás 
movimientos sociales.  Los pueblos indígenas, 
secularmente excluidos, no pueden hacer algo así. 
Se trata de consolidar alianzas para construir un 
mundo realmente nuevo, para todos y todas.  Para la paz y la hermandad.


- Norma Aguilar Alvarado, periodista peruana, es 
responsable de Prensa CAOI (Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas)


Más información: http://alainet.org
______________________________________
Agencia Latinoamericana de Informacion
email: info at alainet.org

Suscripciones: http://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina
Desuscripciones:  mailto:sympa at listas.alainet.org?subject=UNS%20alai-amlatina




Más información sobre la lista de distribución Noalca-l