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<b>Venezuela<br>
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<b>Confirma el Banco Santander que tiene negociaciones con el presidente
Hugo Chávez<br><br>
Alcanzará a sectores de alimentos y salud la cruzada nacionalizadora en
Venezuela<br>
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<b>Analistas descartan un proceso de estatización de la banca; se dispara
el índice de riesgo-país<br><br>
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<font size=2><b>Reuters y La Jornada<br>
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<font size=2>La cruzada nacionalizadora del presidente Hugo Chávez
afectará en el futuro a otros sectores “estratégicos” de la economía,
como alimentos o salud, tras la entrada del Estado en los negocios
petrolero, eléctrico, cementero, de telecomunicaciones, siderúrgico y
financiero.<br><br>
El mandatario izquierdista, que busca implantar un modelo socialista en
el país petrolero, inició en 2007 una ambiciosa agenda de estatizaciones
cuyo más reciente objetivo es el Banco de Venezuela, unidad del grupo
español Santander, con el que ya negocia un acuerdo de compra.<br><br>
Hugo Chávez decretó una reforma a la ley que regula el sistema bancario y
financiero venezolano, según la Gaceta Oficial que circuló el viernes, un
día después de anunciar que nacionalizará la unidad en Venezuela del
grupo español Santander. Pese a que el documento anunció una reforma
parcial de la Ley General de Bancos y otras Instituciones Financieras,
los detalles no fueron divulgados y responsables de la Gaceta dijeron que
esperaban la publicación del instrumento a partir de la próxima
semana.<br><br>
Aunque analistas desestimaron que Chávez busque tomar más firmas en el
sector bancario, donde operan decenas de entidades privadas, pocos creen
que el líder venezolano vaya a detener su plan para convertir al Estado
en el principal agente económico y productivo de la nación.<br><br>
“No creo que venga un proceso de nacionalización de la banca, pero Chávez
no se detiene en esto. Los sectores estratégicos parece que son
permeables y podría buscar empresas de alimentos, farmacéuticas o de
salud”, expresó Asdrúbal Oliveros, director de la firma local de análisis
Ecoanalítica.<br><br>
Con esta operación, que se venía fraguando desde hace semanas, el
presidente venezolano conseguiría potenciar definitivamente la banca
estatal y da un poderoso golpe de efecto meses antes de enfrentar unas
complicadas elecciones regionales que son clave para su futuro
político.<br><br>
“El gobierno ya venía desarrollando la banca estatal y con la adquisición
de Banco de Venezuela, que tiene un valor estratégico por su cobertura
geográfica, amplía y consolida su presencia (en todo el país)”, indicó
José Grasso, analista jefe de la consultora financiera Softline.<br><br>
Expertos creen que Caracas buscaría emular el esquema brasileño, en el
que firmas estatales conviven con bancos privados. Pero, si finalmente se
materializa la adquisición, el Estado pasaría a ser el principal agente
bancario del país al hacerse con la tercera mayor entidad por activos y
depósitos.<br><br>
La banca venezolana, en la que está presente el también español BBVA, ha
tenido ganancias récord en los últimos años al ritmo de la expansión
económica impulsada por los altos precios del petróleo.<br><br>
<b>¿Quién sigue?<br><br>
</b>Ahora, todos los ojos están puestos en los sectores donde Chávez
todavía no ha intervenido a gran escala, especialmente alimentos y la
salud privada, aunque también aseguradoras, farmacéuticas y la industria
automotriz podrían estar en la mira del Gobierno.<br><br>
“Es probable (que haya más estatizaciones). Por ejemplo, un claro
objetivo del gobierno es tener una red nacional eficiente de distribución
de alimentos que con sus actuales programas no ha podido cumplir”,
mencionó César Aristimuño, de la consultora Aristimuño, Herrera &
Asociados.<br><br>
Pero, aunque economistas y empresarios critican duramente las
nacionalizaciones por su impacto en el sector privado, en la inversión
extranjera y en la eficiencia, estas medidas son bien recibidas por la
mayoría pobre del país.<br><br>
“La expropiación se plantea como una participación del Estado en los
sectores productivos con la que la población más humilde recibirá una
mejor atención a sus necesidades, y eso es mayoritariamente respaldado”,
comentó Luis Vicente León, de la encuestadora Datanálisis.<br><br>
El anuncio volvió a disparar el riesgo país de Venezuela medido por el
Indice EMBI+ del banco de inversión J.P. Morgan a 655 puntos, tan sólo 2
unidades por debajo de Ecuador y muy por encima de Argentina, mientras la
deuda soberana del país socio de la OPEP caía por segunda jornada
consecutiva.<br><br>
<b>Tanto Estado como sea posible<br><br>
</b>Tras ser reelecto por una amplia mayoría en el 2006, el mandatario
antiestadunidense vio truncada la profundización de su revolución cuando
una reforma a la carta magna, que ampliaba sus poderes y eliminaba los
límites a la relección, fue rechazada por estrecho margen en un referendo
en diciembre.<br><br>
Sin embargo, el militar retirado, amigo y seguidor del líder cubano Fidel
Castro, consideró la derrota en las urnas como un simple revés político y
prometió seguir adelante con su plan para implantar en Venezuela un
modelo “socialista del siglo XXI”. “Esto es, básicamente, tanto Estado
como sea posible y tanta empresa privada como sea inevitable”, sentenció
León. <br>
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</font><b>La venta se debe “resolver con diálogo”, dice el gobierno
español sobre la entidad financiera<br>
<font size=2>Armando G. Tejeda, corresponsal en Madrid<br>
</b> <br>
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El anuncio del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de que pretendía
comprar la filial del español Banco Santander en su país provocó un alud
de reacciones en el terreno político y empresarial. La entidad
financiera, presidida por Emilio Botín, se limitó a confirmar las
negociaciones y a anunciar algunos antecedentes inmediatos, pero sin dar
demasiados detalles, mientras que el gobierno, del socialista José Luis
Rodríguez Zapatero, se limitó a instar a las partes a “resolver la venta
a través del diálogo y la negociación”.<br><br>
El Banco de Venezuela fue adquirido en 1996 por el grupo financiero
español, en pleno auge de su estrategia de expansión por América Latina,
lo que les llevó a comprar diversos bancos en países como Argentina,
México, Perú, Ecuador, Chile y Brasil, entre otros. La operación del
Santander fue con el objetivo de comprar el 93.98 por ciento del capital,
tomar el control absoluto del banco, que actualmente tiene el 12 por
ciento de cuota de pantalla. Esta operación fue de un monto de 351.5
millones de dólares, con lo que se confirmaría la rentabilidad de la
operación, ya que desde entonces ha incrementado año con año sus
ganancias.<br><br>
En 2007 el beneficio atribuido únicamente a la filial de Santander en
Venezuela fue de 179 millones de euros (alrededor de 210 millones de
dólares), lo que representó casi el 2 por ciento del total del Grupo
Santander. Únicamente en el primer trimestre de este año, el banco ganó
109 millones de euros.<br><br>
A pesar de los buenos resultados, los empresarios españoles se plantearon
la venta de su filial por primera vez en 2007, cuando en su propia
memoria de actividades señalaron que “diversos acontecimientos políticos
en Venezuela presentan un riesgo incrementado de que el gobierno
venezolano pueda nacionalizar o alternativamente intervenir en las
operaciones de nuestra filial venezolana”. Fue entonces cuando iniciaron
unas discretas negociaciones de compra con el empresario venezolano
Víctor Vargas, propietario del Banco Occidental de Descuento (BOD), que
como anécdota es el suegro de Luis Alfonso de Borbón, hijo de la nieta de
Francisco Franco y de un primo hermano del rey Juan Carlos.<br><br>
<b>Acuerdo de compra-venta<br><br>
</b>Cuando el presidente Chávez conoció la noticia de las negociaciones
fue entonces cuando también expresó el interés del gobierno por comprar
la entidad e iniciar las negociaciones. El Grupo Santander se limitó a
confirmar en un comunicado que ya tenía previsto vender el banco y que
“se alcanzaron determinados compromisos pero sin llegar a un acuerdo de
compraventa” con los emisarios de Chávez.<br><br>
La vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la
Vega, que viajará mañana a nuestro país, respondió durante su
comparecencia ante los medios de comunicación a diversas preguntas sobre
esta cuestión, sobre todo a la postura que mantendría su gobierno y a si
éste tenía o no conocimiento de esta información cuando se reunió con
Chávez la semana pasada. En dicho encuentro quedó sepultado el
encontronazo diplomático por la manera en que el monarca español mandó a
callar a Chávez durante la Cumbre de Chile.<br><br>
De la Vega se limitó a señalar que, según la información que tiene el
gobierno, “no habrá ningún tipo de intervención” por parte del gobierno
venezolano a la entidad financiera y que en este “asunto hay un diálogo
normal derivado de una situación que viene de atrás, en la cual ya había
decisiones y negociaciones para la venta del Banco Santander y, en ese
marco surge una negociación respetuosa sin ningún tipo de problemática
especial”.<br>
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