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<h2>1938-2008 </h2>
<h1>Setenta años de la fundación de la IV Internacional (I)</h1>
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<p>En septiembre, hace 70 años, poco más de
20 delegados de diversos países -incluyendo un latinoamericano, el
brasileño Mario Pedrosa-, se reunían en un suburbio de París para
fundar la IV Internacional. León Trotsky no pudo asistir, confinado en
su reciente exilio mexicano. El mundo se encontraba en vísperas de la
II Guerra Mundial, luego de que el nazismo, de un lado, y el
stalinismo, del otro, hubieran barrido de la escena al proletariado
europeo, que apenas veinte años antes se había lanzado a la conquista
de una Europa socialista. La IV Internacional "ha surgido de las más
grandes derrotas del proletariado mundial", dijo el programa aprobado
por los delegados reunidos clandestinamente en Francia.
</p>
<p>La cuestión de fundar una nueva Internacional se encontraba desde
hacía mucho en la agenda de los debates políticos, porque eran muchos
los que habían advertido que la dirección (stalinista) de la
Internacional Comunista era un obstáculo para la revolución. Trotsky,
sin embargo, seguía una línea de reformar a la Internacional Comunista,
mediante una crítica implacable del stalinismo. Es que no se podía
despachar de la escena de la historia a una organización de inspiración
revolucionaria antes de que hubiera agotado todas las posibilidades de
rectificación política, lo cual suponía, naturalmente, una lucha
sistemática en su seno. Trotksy formuló juicios muy severos contra
quienes no acompañaron su política reformista en la Internacional
Comunista y 'saltaban' a lo que sería una nueva etapa sin haber
verificado el destino de esta Internacional a la luz de los
acontecimientos históricos decisivos. Todavía en diciembre de 1932,
Trotsky escribió un largo documento que incluía un capítulo titulado:
"Fracción, no Partido", es decir, recuperar la Internacional y cada una
de sus secciones. En ese mismo documento, sin embargo, una advertencia
indicaba ya la eventualidad de un nuevo rumbo: "Una catástrofe
histórica como la caída del Estado Soviético arrastrará a la III
Internacional. Análogamente, una victoria del fascismo en Alemania y el
aplastamiento del proletariado alemán difícilmente permitiría a la
Internacional sobrevivir a las consecuencias de su ruinosa política".
</p>
<p>Trotsky vio ese giro histórico en la capitulación del partido
comunista de Alemania ante el nazismo, luego de tres años de una
orientación ultraizquierdista de provocación contra las tentativas de
organizar un combate unificado de los partidos y sindicatos obreros
contra el hitlerismo. Pero lo que formó su juicio definitivo fue, meses
más tarde, la aprobación completa, por parte de todas las secciones de
la Internacional Comunista, de la política criminal de Stalin frente al
ascenso nazi. La derrota del proletariado alemán no había provocado
ninguna reacción de supervivencia en el seno de la Internacional
Comunista. Un plenario de la Internacional declaró que la política
seguida por el PCA "había sido totalmente correcta". A partir de ese
momento se inicia el trabajo de preparación para fundar una nueva
Internacional. 1933 fue para la Internacional Comunista lo que el 4 de
agosto de 1914, cuando votó los créditos de guerra, había sido para la
Internacional Socialista: el pasaje a la contrarrevolución. "La
política de reforma había perdido todo realismo"<sup>1</sup>.
</p>
<p>
El 15 de julio de 1933, Trotsky, bajo el seudónimo de G. Gurov, envió a
las secciones de la Oposición un artículo titulado: "Es necesario
construir un nuevo partido comunista y una Internacional". La
perspectiva de una reforma fue definitivamente abandonada: "Lo más
peligroso en política -decía- es convertirse en prisionero de las
propias fórmulas, que eran adecuadas para ayer pero están privadas de
todo contenido hoy". Conclusión: "Hablar de reforma y reclamar la
readmisión de los oposicionistas en los partidos oficiales debe ser
definitivamente dejado de lado como utópico y reaccionario". Pocos días
después volvió a la carga: "No es posible permanecer más tiempo en la
misma Internacional con Stalin". Un cambio de orientación tan drástico
no dejó de provocar sorpresas e incluso resistencias. Se terminaba todo
un largo período de lucha de la Oposición y se planteaba un nuevo
horizonte. La consigna de diciembre de 1932 quedaba formalmente
invertida: "partido, no fracción". La necesidad de la IV Internacional
fue lanzada de hecho, un lustro antes de ser fundada de derecho.
</p>
<p>
<b>Otra etapa</b>
</p>
<p>"La gran autoridad de Trotsky permitió efectuar el cambio de línea
rápida y cohesionadamente. Sin él, las lecciones de los acontecimientos
de Alemania seguramente habrían sido asimiladas en nuestras filas, pero
¿después de cuántos meses de discusión?... La discusiones no versaron
acerca de una nueva Internacional sino más bien sobre los caminos y los
medios para llevarla a cabo: ¿como construirla, como construir nuevos
partidos?"<sup>2</sup>.
</p>
<p>
"Toda la atmósfera política, nuestra orientación en favor de una nueva
Internacional, el arribo entonces de Trotsky a Francia, atrajeron
efectivamente sobre nosotros los ojos de organizaciones que, en
diferentes circunstancias, habían roto con la Segunda y la Tercera
Internacional. La excitación provocada por la vergonzosa bancarrota de
las dos internacionales en Alemania fue tan grande que por lo menos
catorce organizaciones que no pertenecían a ninguna de las dos
internacionales decidieron unirse. No obstante, estaban lejos de tener
un programa común. Criticar a las organizaciones oficiales en artículos
y discursos es una cosa. Emprender la construcción de una nueva
Internacional es otra cosa. Nuestra organización decidió participar en
la Conferencia de los catorce grupos realizada en París a fines de
agosto de 1933. Nuestra política era clara: sacar las conclusiones de
los acontecimientos hasta el final, proponer nuestro programa de
construir una nueva Internacional, denunciar a quienes pretendían
permanecer equívocos y ambiguos".<sup>3</sup>
</p>
<p>
No era para conciliar el agua con el aceite sino para clarificar el
panorama y las tareas de la construcción de una imprescindible nueva
dirección para el proletariado que Trotsky y las hasta entonces
secciones de la Oposición de Izquierda se lanzaron a trabajar en las
circunstancias del momento. </p>
<hr>
<p>
1, 2, 3: Jean Van Heijenoort: "Cómo fue concebida la Cuarta Internacional", artículo publicado en su versión integral en <i>Prensa Obrera</i> Nº 238 del 24 de agosto de 1988, en ocasión de celebrarse medio siglo de la fundación de la IV Internacional.
</p>
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