[Prensacampo-l] Maiz transgenico, cuando la burla es delito

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Mie Abr 30 12:17:11 CDT 2008


La jornada 30 de Abril de 2008

Alejandro Nadal

Maíz transgénico: cuando la burla es delito

Comenzó la cuenta regresiva: si la sociedad civil no se moviliza, la
liberación de maíz transgénico en México es cosa de muy poco tiempo. La
integridad del germoplasma maicero mexicano podría tener los días contados.

La Ley de Bioseguridad para Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM)
fue un instrumento hecho a la medida de las corporaciones que promueven
este tipo de tecnología. Su objetivo es promover el despliegue de todo
tipo de organismos genéticamente modificados. Aun así, la LBOGM
estableció el requisito de contar con un régimen de protección especial
para el maíz. Esto siempre fue visto como algo positivo: por su
importancia el maíz no podía someterse al régimen permisivo de la LBOGM.

Pero la primera sorpresa desagradable vino con el Reglamento de la
LBOGM. En ese instrumento la protección especial fue relegada a un
extraño artículo final en el que se estipula que dicho régimen “se
conformará por las disposiciones jurídicas relativas a la bioseguridad
que establezca la autoridad”. Es decir, aquí hay una laguna: el régimen
de protección especial para el maíz no está cubierto por el reglamento.
Por eso éste (en un artículo transitorio) dio 60 días a la Sagarpa y la
Semarnat para emitir las disposiciones jurídicas necesarias que
conforman el régimen de protección especial del maíz. Por eso estas
dependencias han dado a conocer ahora un acuerdo que establece las
mentadas “disposiciones jurídicas” del régimen de protección especial de
maíz. El primer punto define el objetivo central, que no es protegerlo,
sino resolver las solicitudes de permisos. El acuerdo se limita a
señalar que estas dependencias vigilarán y garantizarán que se cumplan
los términos de los permisos para liberar maíz transgénico al ambiente.
Así, el acuerdo busca reducir el régimen de protección a un pedazo de
papel. Pero ése no es su defecto principal.

El verdadero problema es que el acuerdo es ilegal. La razón es que la
LBOGM es una ley federal, de interés público, y reglamentarla es una
atribución y una obligación del titular del Poder Ejecutivo, en los
términos del artículo 89, fracción I, de la Constitución. La facultad
reglamentaria es exclusiva del titular del Ejecutivo federal y no puede
ser remitida a los secretarios del ramo. La institución del referendo
administrativo que consagra el artículo 92 constitucional así lo confirma.

En otras palabras, es ilegal delegar la reglamentación del régimen de
protección especial para el maíz a los titulares del ramo. La protección
que otorgue cualquier ley federal de interés público no puede rebajarse
permitiendo su reglamentación a nivel de un acuerdo administrativo. La
protección del cultivo más importante de México no puede erosionarse de
esta manera.

El acuerdo emitido por los titulares de Sagarpa y Semarnat es una
simulación de creación de un régimen de protección para el maíz. Pero no
sólo es ilegal. También sienta las bases para la configuración de un
delito federal, pues el artículo 420 Ter del Código Penal establece una
pena de nueve años de prisión a quien /en contravención de lo
establecido en la normatividad aplicable/ libere al ambiente OGM que
alteren o puedan alterar negativamente los ecosistemas naturales.

Aquí la/ normatividad aplicable/ es una ley federal de interés público
(la LBOGM) y su régimen de protección especial para el maíz. Degradar
ese mandato a nivel de un acuerdo administrativo compromete la
responsabilidad administrativa y penal de funcionarios en varios
niveles, desde los titulares del ramo, hasta los miembros de la Comisión
intersecretarial de bioseguridad (Cibiogem).

Los titulares de Sagarpa y Semarnat se han pasado de listos con su
acuerdo simulador. Ni la burla quisieron perdonar, pero esta vez se les
pasaron las cucharadas. Su acuerdo ilegal quitará validez a los permisos
que otorguen bajo su amparo. La burla se convertirá en delito y deberán
enfrentar las consecuencias legales.




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