[Prensacampo-l] Fertilizantes, ¿los abarata la privatizacion?
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Lun Jul 7 12:00:06 CDT 2008
La jornada 06 de junio de 2008
Antonio Gershenson
gershen en servidor.unam.mx <mailto:gershen en servidor.unam.mx>
Fertilizantes, ¿los abarata la privatización?
El gobierno federal nos dice ahora que la “reforma” que envió al Senado
abarataría los fertilizantes, que han subido de precio como nunca antes.
Resumimos en el título como privatización, aunque quienes la defienden
dicen que no es tal, porque se plantean refinerías privadas, ductos y
almacenes privados, contratos con empresas privadas con mayor alcance
que los anteriores –ya de por sí prohibidos por la Constitución– y con
mejores condiciones para las empresas privadas, en especial
trasnacionales. Esta afirmación sobre el precio de los fertilizantes,
publicada en estas páginas el pasado miércoles 2, en la página 12,
contradice la experiencia histórica y la realidad actual.
La historia. Durante muchos años, los fertilizantes en México,
especialmente los nitrados, que se usan mucho, eran baratos. Pemex
producía gas barato y en cantidad suficiente para la demanda interna.
Con una parte del gas, producía en su área petroquímica, entre muchos
otros productos, amoniaco. Y con éste, la planta Fertimex, también del
sector público, producía este tipo de fertilizantes, que se usaban
ampliamente en el país. Pero vino la era de las privatizaciones
–entonces no les daba vergüenza reconocerlo– y le llegó el turno a
Fertimex. Pemex fue cerrando plantas de producción de amoniaco. También
se combinó el uso inmoderado del gas natural por la Comisión Federal de
Electricidad (CFE) para producir este último energético, habiendo
recursos muy variados en nuestro país, y se dejó en un segundo plano la
extracción eficiente del gas por Pemex, de modo que aumentaron
rápidamente las importaciones de este producto. Y con ello, se empezaron
a usar en México precios basados en los de Estados Unidos, que desde
hace años son los más caros del mundo.
Fertimex fue cerrada por el alto precio del gas y del amoniaco, y eso
disparó el precio de los fertilizantes. Las que dispararon los precios
de los fertilizantes fueron privatizaciones, y el cuento de que “el
mercado” fije los precios, cuando que hay muchos mercados en el mundo y
escogimos el más caro. Y nos dejaron, al sustituir producción nacional
por importaciones, expuestos a que al subir los precios internacionales
del petróleo y el gas, eso nos rebote en fertilizantes todavía más caros.
La realidad actual. Supuestamente, según la declaración de la que
hablamos, la “reforma” (o contrarreforma, si consideramos que la reforma
fue en este caso la expropiación petrolera de 1938) permitiría producir
más gas y petróleo y bajar el precio del primero y, por lo mismo, del
amoniaco y del fertilizante nitrado. Pero la realidad no es así.
Aun suponiendo que hubiera esos aumentos de producción, el mismo
gobierno federal tiene firmados contratos por 15 años, para comprar gas
natural licuado que se gasifica o gasificaría de nuevo aquí. Los precios
pactados se basan en el de un centro de comercialización de gas llamado
Henry Hub, en el estado de Luisiana de nuestro país vecino del norte.
/Aproximadamente el precio pactado por la CFE, en el caso más reciente
con Repsol, es de 90 por ciento de ese precio de referencia. /Del
Informe Anual 2007 de Repsol (oficialmente Repsol YPF), página 29, vemos
sus precios promedio de ese año:
“El precio medio de venta de la cesta de líquidos de Repsol YPF fue de
49.84 dólares/barril (36.38 euros por barril) frente a los 46.29
dólares/barril (36.88 euros por barril) de 2006. El /precio medio del
gas /se situó en /2.15 dólares por mil pies cúbicos, /siendo similar al
del ejercicio anterior.”
El precio en dólares por millar de pies cúbicos es 2 por ciento superior
al de dólares por millón de BTU, o sea que no hay mucha diferencia. Los
precios de Henry Hub en esta última unidad de medida, para junio, y para
el 3 de julio, son respectivamente de 12.69 y 13.31 dólares. El 90 por
ciento estaría en ambos casos /por arriba de los 11 dólares, /o sea que
el precio contratado con la CFE es /más de cinco veces /el precio
informado por Repsol para 2007, similar al del año anterior.
Este y otro contrato involucran grandes cantidades de gas natural
durante 15 años y a un precio altísimo. Aun suponiendo que aumentara la
producción nacional de gas, esos contratos establecen precios carísimos
durante más de dos sexenios.
Alternativas. Debemos mencionar alternativas en dos niveles: para el
problema del gas en general, que es muy complicado, y otra alternativa
que podría iniciarse más pronto. Para el gas, se debe dejar de quemar
gas en la Sonda de Campeche, que ahora no se aprovecha porque tiene
mezclado el famoso nitrógeno que a tecnócratas anteriores se les ocurrió
inyectar para que saliera más petróleo. El proceso de separación del
nitrógeno es relativamente sencillo y se dejarían de quemar grandes
cantidades de gas natural, que obviamente se aprovecharían, entre otros
posibles usos, para la petroquímica, incluyendo el amoniaco.
Debe aumentarse la inversión para la exploración y explotación de gas
natural, y de petróleo ligero con alto contenido de gas asociado. Deben
iniciarse o reiniciarse trabajos de exploración de gas en zonas
abandonadas o nuevas pero con perspectiva, económicas, antes de las
carísimas de las aguas profundas. Es preciso reducir el consumo de gas
usando refinados y otras fuentes de energía. Debe ser más eficiente el
uso del gas por el mismo Pemex.
Con todo, están los contratos a 15 años y se requiere un cambio drástico
en toda la política económica al respecto. Por eso proponemos una
alternativa para “mientras tanto”, pero que también sirve para después.
Se trata del uso de la parte orgánica de los residuos sólidos (basura),
para la producción de composta en sus múltiples variedades. Puede ser
basura urbana; tal vez un sitio para empezar este proceso pueda ser la
Central de Abasto. Otro ejemplo son los residuos de la actividad
agrícola y agroindustrial. Esta alternativa no requiere de ninguna
materia prima importada, al contrario, los desechos los tenemos por todo
el país. Habría que orientar técnicamente los trabajos y concertar a los
futuros productores y posibles usuarios de este fertilizante. En una
situación en que los fertilizantes nitrados y otros químicos están fuera
del poder de compra de la mayoría de los agricultores, esta alternativa
debe ser considerada. De todos modos, este sería un proceso gradual, y
mientras, se van a requerir subsidios, y también para el uso inicial de
la composta. La tecnología tampoco es del otro mundo, la tenemos aquí,
pero debemos difundirla y aprovecharla.
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