[Prensacampo-l] Modelo Insostenible Amenaza a la Humanidad

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Mie Mar 18 13:20:10 CST 2009


*La jornada del campo Numero 18*

*Modelo Insostenible Amenaza a la Humanidad ***

*Víctor Orlando Magaña Rueda y Leticia Gómez Mendoza***

*E*l término “desarrollo sostenible” debería evocarnos un balance entre 
los aspectos sociales, económicos y ambientales. En México, sin embargo, 
tal balance no existe en la práctica ya que se da prioridad a la 
macroeconomía sobre los programas de apoyo a grupos sociales menos 
favorecidos y en último lugar se trabaja en materia ambiental; se pierde 
de vista el enorme valor que tienen los ecosistemas a la hora de evaluar 
nuestra calidad de vida. No sorprende entonces que para la mayor parte 
de la sociedad sea desconocido el valor de los ecosistemas, más allá de 
lo puramente estético.

En 1968, un grupo de 35 científicos, políticos e investigadores de 
diversos países se reunieron para analizar los cambios que ocurrían en 
el planeta a causa de las actividades humanas, dando origen a lo que se 
conoce como el Club de Roma. Esencialmente, sus estudios –así como los 
de miles de científicos y de organizaciones preocupadas por el ambiente– 
han mostrado que existen límites al “crecimiento” del planeta y que bajo 
los patrones dominantes de producción y consumo, los problemas 
ambientales pondrían en peligro la existencia misma de los seres humanos.

Problemas como la contaminación, la destrucción de los ecosistemas y el 
consumo desmedido han generado pérdida de calidad de vida al resultar en 
nuevas enfermedades, extinción de especies, desertización, hambrunas, 
contaminación del agua, destrucción del patrimonio cultural, agotamiento 
de los recursos y cambios en el clima, cuyas consecuencias han sido 
examinadas en diversos cuerpos colegiados internacionales. Estos grupos 
científicos establecen que una de las mayores preocupaciones es la 
velocidad con la que la calidad del ambiente se ha deteriorado en las 
décadas recientes.

*La globalización ha contribuido a debilitar economías regionales* y 
desaparecer tradiciones de consumo menos agresivas con el medio 
ambiente, al imponer patrones de favorecen la cultura de “lo desechable” 
y privilegiar el lucro a toda costa. El beneficio para unos cuantos se 
refleja en la enorme pobreza de muchos en países en desarrollo. Esto 
conlleva a que la protección al ambiente no sea considerada una 
prioridad. Paradójicamente, son las comunidades humanas más pobres las 
que habitan algunas de las regiones de mayor biodiversidad, donde con 
frecuencia los ecosistemas generan muchos de los beneficios que se 
disfrutan en las grandes ciudades. Por ello, la “conciencia ambiental” 
debe involucrar tanto a los que aprovechan localmente los servicios 
ecosistémicos de bosques, selvas, mares o desiertos, como a quienes los 
consumen en otros lugares.

*Quizá el mayor ejemplo de la crisis ambiental sea el cambio climático.* 
Dado que el clima no distingue fronteras, los incrementos de temperatura 
o los cambios en el ciclo hidrológico ocurrirán en prácticamente todo el 
mundo. Las actividades humanas que involucran un alto consumo de 
combustibles fósiles, así como un cambio en el uso de suelo, han llevado 
a alterar la composición química de la atmósfera, principalmente en el 
siglo reciente, de forma tal que se ha producido un incremento en la 
temperatura global de casi un grado centígrado, el cual continuará por 
lo menos durante el presente siglo.

Si la humanidad continúa emitiendo desmedidamente gases de efecto 
invernadero y el uso del agua prosigue de forma irresponsable, hacia el 
año 2050 podrían extinguirse hasta 30 por ciento de las especies 
animales y vegetales, la sequía y el deshielo de los glaciares dejarán 
sin agua dulce a más de mil millones de personas, mientras que otras 
regiones sufrirán mayores y quizá más frecuentes desastres como 
huracanes e inundaciones, así como conflictos internacionales por el 
acceso a los recursos.

Además, los ecosistemas y los servicios que prestan están amenazados 
tanto por su destrucción por cambios en el uso de suelo, como por el 
cambio climático. Aunque la primera amenaza parece más directa y rápida, 
el cambio del clima está adquiriendo dimensiones que afectarán la 
biodiversidad, al alterar los patrones de tolerancia ambiental de 
plantas y animales, especialmente los que están en riesgo de extinción. 
La magnitud de los cambios del clima dependerá en gran medida de las 
acciones que se tomen desde ahora. Todos los países deben reaccionar con 
la mitigación, esto es la disminución de las emisiones de gases de 
efecto invernadero y deben adoptar medidas para la recuperación de 
ecosistemas, lo que es en sí una forma de reducción de la vulnerabilidad.

Quizá el mayor reto de México y del mundo para enfrentar la crisis 
ambiental actual será relacionado con la cultura en todos los sectores 
de la sociedad, que lleven a la población a buscar y exigir esquemas de 
desarrollo sostenibles, pues el modelo actual ha mostrado ya grandes 
limitaciones para que lo económico, lo social y lo ambiental tengan el 
mismo peso.

*Investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera, UNAM*



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